Ficha de archivo del documento más discutido de la desclasificación reciente. Aquí va lo que es, dónde está y qué contiene, sin adjetivos. El análisis largo está en su expediente.
El mandato legal, bien contado
Circula mal, así que lo aclaro. La oficina AARO fue creada por la ley de autorización de defensa del año fiscal 2022. Este informe concreto no lo ordenó esa ley, sino la del año fiscal 2023, la Public Law 117-263, y lo hizo por dos secciones distintas dentro del mismo texto, que confluyen en el apartado (j) del artículo 3373 del título 50 del código estadounidense.
Dos puertas para la misma obligación. En el idioma de esta casa, eso significa que el legislador no se fiaba de que la orden llegara por una sola. Y cuando el Congreso duplica una orden, es porque ya le han incumplido otras.
Qué contiene
- La conclusión principal: no hay evidencia de que ninguna agencia del Gobierno de Estados Unidos haya poseído o sometido a ingeniería inversa tecnología de origen no humano.
- Roswell: explicado por el globo del proyecto MOGUL y, en cuanto a los supuestos cuerpos, por los maniquíes antropomórficos empleados en pruebas de caída de la Fuerza Aérea en los años cincuenta, dentro del programa High Dive.
- El origen de buena parte de las creencias sobre encubrimiento se atribuye a programas secretos reales mal identificados por testigos que no podían saber qué estaban viendo.
- Kona Blue: una propuesta de programa presentada al Departamento de Seguridad Nacional por antiguos miembros del programa de la Agencia de Inteligencia de Defensa, que nunca llegó a aprobarse.
Cómo se presentó
La forma de publicación forma parte del documento, aunque no venga impresa en él. Y aquí conviene anotarla, porque está acreditada en correos internos del Departamento liberados después por vía de acceso a la información.
Dos días antes de la publicación hubo una sesión informativa presencial y solo por invitación, ante alrededor de siete periodistas. Los medios especializados en el asunto quedaron fuera. Tres grandes cabeceras generalistas habían recibido copias anticipadas unas cuarenta y ocho horas antes de esa sesión. La instrucción interna que consta en los correos era mantener cualquier contacto de la prensa con el director en funciones limitado a un grupo pequeño.
Añade otro detalle de autoría que no aparece en la portada: el director en funciones que lo presentó atribuyó públicamente la redacción a su predecesor, que había abandonado la oficina el 1 de diciembre de 2023, y mencionó que después vinieron unos cien días de edición técnica y revisión legal. Es decir: el informe lo firma una oficina cuyo autor material ya no trabajaba allí cuando salió.
Erratas verificables
Un documento se juzga también por sus descuidos, y este tiene tres que se pueden comprobar sin salir de la biblioteca:
- Fecha el avistamiento de Kenneth Arnold, el caso fundacional de toda la disciplina, el 23 de junio de 1947. Fue el 24.
- Llama Project BEAR a un programa cuyo nombre real era Project STORK. Y el detalle es humillante: «BEAR» era un seudónimo que Edward Ruppelt puso deliberadamente en su libro divulgativo de 1956. La oficina copió del libro en vez de ir al archivo.
- Sitúa a Harry Reid como senador por Nuevo México. Era de Nevada, y era el principal impulsor político del asunto.
Ninguna de las tres invalida las conclusiones del informe. Las tres juntas dicen otra cosa: que la revisión histórica definitiva del Gobierno de Estados Unidos sobre este asunto no verificó ni la fecha del caso con el que empieza la historia.
El documento está publicado en abierto y su PDF sigue accesible en el repositorio de medios del Departamento de Defensa. Descárgatelo y guárdalo. Que las administraciones reorganizan sus webs con una alegría que asusta.
Contexto completo, críticas y lo que declaró bajo juramento un contralmirante retirado sobre su reunión con la oficina: en el expediente.
OSINT – Trazabilidad de fuentes
Se marca sesgo medio porque el emisor es una oficina del Departamento de Defensa que audita al propio Departamento de Defensa, un arreglo que ninguna auditoría independiente aceptaría. Las erratas señaladas están verificadas. No se atribuye ninguna crítica institucional a organizaciones que no la han emitido: la revisión más citada del informe es una opinión personal de su autor, no un pronunciamiento colectivo.