El Proyecto Libro Azul cerró a finales de 1969 después de diecisiete años y más de doce mil casos revisados. La gran mayoría se despacharon con globo, planeta, avión, meteoro o reflejo. Unos setecientos quedaron sin explicación. El expediente de Socorro es uno de ellos, y probablemente el más incómodo de todos.
Qué contiene el expediente
El material que Libro Azul generó sobre el suceso del 24 de abril de 1964 en Socorro, Nuevo México, incluye la declaración del agente Lonnie Zamora, los croquis que el testigo dibujó —entre ellos el de la insignia roja del costado del objeto—, fotografías de las marcas del terreno, los informes de los investigadores que acudieron al lugar (el capitán Richard T. Holder, del Ejército, y el agente del FBI D. Arthur Byrnes Jr.) y la documentación de la visita de seguimiento del consultor científico del programa, el astrónomo J. Allen Hynek, en agosto de 1964.
Y contiene, al final, la evaluación. Una palabra: unknown.
Por qué esa palabra es el dato
Conviene entender qué era Libro Azul en la práctica. Sobre el papel, un programa de investigación. En su funcionamiento real, sobre todo en su última década, una oficina de desactivación de noticias: su producto no era conocimiento, era tranquilidad pública. Un caso se cerraba con la explicación disponible más cómoda y se pasaba al siguiente.
Que un expediente atravesara ese filtro, con testigo policial, trazas físicas, investigación del Ejército y del FBI y visita del consultor científico, y saliera por el otro lado sin explicación, implica que alguien dentro del sistema se negó a firmar una conclusión en la que no creía. En un organismo, eso cuesta más que un despacho.
Hay además un elemento del expediente que lo hace singular dentro de todo el archivo del programa: la insignia. Zamora dibujó el símbolo rojo que dijo haber visto en el costado del objeto, y el capitán Holder le indicó que no divulgara el diseño auténtico. No es censura; es la técnica policial de reservar un dato de control que solo puede conocer quien estuvo allí. En los meses siguientes aparecieron en la prensa y en publicaciones del ramo varias versiones del emblema. Ninguna coincidía con la entregada. Todas eran invenciones.
El efecto secundario, sesenta años después, es que no existe consenso público sobre cuál era el dibujo original y que el asunto del símbolo se ha convertido en un pequeño folclore dentro del folclore, con aficionados discutiendo formas que nadie ha verificado. Es un buen recordatorio de cómo funciona esto: en cuanto queda un hueco en un expediente, alguien lo rellena, y lo rellenado circula con la misma soltura que lo documentado.
Cómo se consulta y cómo se cita
La documentación completa de Project Blue Book está custodiada por los National Archives de Estados Unidos, dentro del Record Group 341, correspondiente a los mandos del Ejército del Aire. Está desclasificada y es de consulta pública, y buena parte del material ha sido digitalizado y difundido por archivos y proyectos de transparencia a lo largo de las dos últimas décadas.
Un último apunte sobre el valor de este material. Lo que el expediente de Socorro demuestra sin margen de discusión no es que aterrizara nada en un barranco de Nuevo México. Demuestra que el 24 de abril de 1964 un agente de policía informó de un suceso concreto, que cuatro organismos distintos lo tomaron en serio en menos de veinticuatro horas y que el que tenía la responsabilidad de clasificarlo se quedó sin etiqueta. Los detalles del caso están en su expediente; aquí queda la ficha del papel.
OSINT – Trazabilidad de fuentes
No se consigna número de caso porque circulan versiones discrepantes. La referencia archivística segura es el Record Group 341 de NARA.