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Broken UFO Proyecto BROKEN UFO
A U.S. Army Bell UH-1H Huey helicopter of B Co, 1st Battalion, 159th Aviation Regiment, 18th Aviation Brigade, flies over a town in Saudi-Arabia during Operation Desert Shield on 9
PÚBLICO EXP-00369 ABIERTO Avistamiento SECTOR: UAP Y CIELOS ROTOS

El caso Coyne: cuatro militares, un Huey sobre Mansfield y un ascenso que nadie ordenó

18 de octubre de 1973. Un helicóptero del Ejército vuelve a Cleveland tras la revisión médica. Lo que la tripulación puso por escrito en un impreso oficial sigue sin explicación cincuenta años después.

RESUMEN OPERATIVO

La noche del 18 de octubre de 1973, un Bell UH-1H del 316º Destacamento Médico de la Reserva del Ejército de EE. UU. volaba de Port Columbus a Cleveland Hopkins con cuatro tripulantes a bordo. Cerca de Mansfield, el jefe de aparato avistó una luz roja que convergía con el helicóptero a más de 600 nudos. El piloto descendió para evitar la colisión. La tripulación describió un objeto alargado con luz roja en el morro, luz blanca en la cola y un haz verde que barrió la cabina. Tras el episodio, el altímetro marcaba 3.500 pies con el mando colectivo en posición baja. Los cuatro firmaron el informe oficial en noviembre de 1973.

1
Que se afirmaQue un objeto no identificado se aproximó a alta velocidad, se detuvo sobre un helicóptero militar, iluminó su cabina con un haz verde y que el aparato ascendió sin que la tripulación accionara el mando correspondiente.
2
Que evidencia existeImpreso oficial del Ejército de EE. UU. firmado por los cuatro tripulantes; monografía de investigación de Jennie Zeidman para el Center for UFO Studies (1979) con entrevistas a la tripulación y a testigos localizados en tierra.
3
Que dudas siguen abiertasNo hay registro instrumental conservado ni traza de radar. Los testigos terrestres se localizaron meses después y con el caso ya publicado. El ascenso admite una explicación aeronáutica ordinaria que contradice el recuerdo del piloto sin poder refutarlo.
9 min
1.866 palabras
Mansfield, Ohio, EE. UU.
V1 - Verificado oficial Fuente: Ejército de los Estados Unidos / 316º Destacamento Médico (Helicópteros Ambulancia)
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MISSION DEBRIEF EXP-00369

Resumen ejecutivo del expediente. Todo lo esencial antes de profundizar.

Ficha tecnica

Codigo EXP-00369
Clasificación PÚBLICO
Estado ABIERTO
Tipo Avistamiento
Fecha incidente 18/10/1973
Ubicación Mansfield, Ohio, EE. UU.
Coordenadas 40.7584, -82.5154
Fecha apertura 03/09/2026
Ultima revision 03/09/2026

OSINT - Trazabilidad

Verificacion: V1 - Verificado oficial Fuente: Oficial Entidad: Ejército de los Estados Unidos / 316º Destacamento Médico (Helicópteros Ambulancia)

Red de inteligencia

Personalidades (1)
Fecha apertura 03/09/2026
Fecha incidente 18/10/1973
Estado ABIERTO

Cuatro militares en un helicóptero, de noche, volviendo a casa después de pasar la revisión médica anual. No hay escenario menos propicio para una revelación cósmica que ese: gente cansada, papeleo hecho, ganas de aterrizar. Y sin embargo el caso Coyne es, junto con Socorro, el expediente clásico que mejor aguanta que le den vueltas.

Lo aguanta por una razón administrativa, que en este oficio suele ser la mejor razón: los cuatro firmaron un formulario del Ejército contando lo que había pasado. No una entrevista, no un libro, no una charla en un hotel. Un impreso, con casillas, con fecha y con cuatro firmas debajo. Papel timbrado del bueno.

Lo verificable, primero: quiénes iban y en qué

La noche del 18 de octubre de 1973, un Bell UH-1H —el Huey de toda la vida, el helicóptero de Vietnam— del 316º Destacamento Médico de Helicópteros Ambulancia despegó del aeropuerto de Port Columbus, en Ohio, rumbo a Cleveland Hopkins. A bordo iban cuatro: el capitán Lawrence J. Coyne al mando, el teniente Arrigo Jezzi de copiloto, el sargento primero Robert Yanacsek como jefe de aparato y el sargento primero John Healey como sanitario de vuelo. Reservistas del Ejército de Estados Unidos. Volvían de hacerse los reconocimientos médicos de rigor.

Volaban a unos 2.500 pies cuando, en las inmediaciones de Mansfield y del lago Charles Mill, Yanacsek vio una luz roja hacia el este. Al principio pensó en una baliza. Luego la luz dejó de comportarse como una baliza: se acercaba, y se acercaba deprisa. En el informe posterior se consignó una velocidad de aproximación superior a los seiscientos nudos, lo que en cristiano significa que aquello venía a por ellos a más de mil cien kilómetros por hora.

PUBLICOREF: BUFO/COYNE-1973
Fecha18 de octubre de 1973, hacia las 23:05 hora local
Lugarcercanías de Mansfield, Ohio, sobre la zona del lago Charles Mill
AeronaveBell UH-1H, helicóptero de la Reserva del Ejército de EE. UU.
Unidad316º Destacamento Médico (Helicópteros Ambulancia), Cleveland
Tripulacióncap. Lawrence J. Coyne, tte. Arrigo Jezzi, sgto. 1º Robert Yanacsek, sgto. 1º John Healey
RutaPort Columbus – Cleveland Hopkins
Altitud inicial2.500 pies
Altitud tras el descenso ordenado1.700 pies
Altitud registrada después del suceso3.500 pies con mando colectivo en posición baja
Documentoimpreso oficial del Ejército firmado por los cuatro tripulantes, noviembre de 1973

Los noventa segundos: descenso, luz verde y una subida que nadie ordenó

Coyne hizo lo que haría cualquier piloto con algo que se le viene encima: bajó. Metió el aparato en descenso para evitar la colisión y siguió bajando hasta unos 1.700 pies. Según el relato de los cuatro, el objeto se detuvo sobre ellos: una masa alargada de aspecto metálico y gris, con una luz roja en el morro, una luz blanca en la cola y un haz verde que barrió la cabina desde la parte inferior. La luz verde, dentro de un helicóptero de noche, con todo el instrumental en rojo, es el detalle que los cuatro recordaron mejor y por más tiempo.

Y entonces viene la parte que convierte el caso en un caso. Cuando el objeto se marchó y Coyne volvió a mirar los instrumentos, el altímetro marcaba 3.500 pies. Es decir: el helicóptero había subido casi dos mil pies con el mando colectivo abajo, en la posición que ordena descender. Ningún tripulante había tirado del colectivo. Coyne insistió siempre en eso.

TESTIMONIOALTA
Contenido del informe oficial firmado por la tripulación: el jefe de aparato avistó una luz roja al este que convergía con el helicóptero a una velocidad superior a 600 nudos; el piloto inició un descenso de evasión hasta 1.700 pies; tras el paso del objeto el altímetro indicaba 3.500 pies con el mando colectivo en posición baja. Resumen del documento, no cita literal.
Tripulación del Bell UH-1H: Coyne, Jezzi, Yanacsek y Healey 1973-10-18 Mansfield, Ohio, EE. UU.
Credibilidad

Hay otro elemento que los cuatro reportaron y que hay que manejar con guantes: la brújula magnética. Según Coyne, quedó girando y dejó de ser fiable. Es un dato que se cita mucho porque huele a interferencia electromagnética y por tanto a tecnología rara, pero también es el tipo de dato que una tripulación sacudida puede consignar sin la precisión que exigiríamos hoy. No hay medición. Hay una descripción.

1973-10

La gran oleada

Estados Unidos vive una de las oleadas más intensas de su historia. A mediados de mes se produce en Misisipi el caso Pascagoula, que domina la prensa nacional durante días.

1973-10-18

Despegue nocturno

Un Bell UH-1H del 316º Destacamento Médico despega de Port Columbus, Ohio, rumbo a Cleveland Hopkins con cuatro tripulantes a bordo, de vuelta de las revisiones médicas.

1973-10-18

El encuentro sobre Mansfield

A unos 2.500 pies, el jefe de aparato ve una luz roja al este que converge con el helicóptero. El piloto desciende hasta 1.700 pies. La tripulación describe un objeto alargado con luz roja en el morro, luz blanca en la cola y un haz verde que barre la cabina.

1973-10-18

La subida no ordenada

Al recuperar el control, el altímetro marca 3.500 pies con el mando colectivo en posición baja. El aparato completa el vuelo sin más incidencias.

1973-11

El papel

Los cuatro tripulantes firman el impreso oficial del Ejército con el relato del suceso. Es el documento central del expediente.

1973-1974

Investigación civil

El Center for UFO Studies asume la investigación del caso. Jennie Zeidman localiza y entrevista a testigos en tierra.

1974

Premio del panel

La tripulación recibe el galardón dotado con 5.000 dólares que un panel patrocinado por un semanario estadounidense concedió al informe considerado más valioso científicamente de 1973.

1979

Monografía

Jennie Zeidman publica su estudio monográfico del caso para el Center for UFO Studies. Sigue siendo la referencia.

Testigos en tierra: el trabajo de Jennie Zeidman

El expediente habría quedado en «cuatro militares contaron algo raro» de no ser por una investigadora del Center for UFO Studies, la organización que J. Allen Hynek montó en 1973 precisamente porque el Libro Azul había cerrado y no quedaba nadie recogiendo esto con método. Jennie Zeidman hizo lo que hay que hacer y casi nunca se hace: peinar la zona buscando gente que estuviera fuera de casa aquella noche a aquella hora.

Encontró testigos en tierra que describieron, desde una carretera de la zona, un helicóptero y una luz que interactuaban en el cielo. Su monografía de 1979 sigue siendo el trabajo de referencia sobre el caso, y su virtud es que no es un panfleto: documenta, contrasta, admite lagunas y no concluye lo que no puede concluir.

Conviene señalar que esos testigos aparecieron meses después del suceso y ya con el caso publicado en la prensa. Eso rebaja su peso, aunque no lo anula: la corroboración tardía es peor que la simultánea, pero es mejor que ninguna. Es lo que hay, y decirlo así es más útil que presentarlo como un hallazgo definitivo.

Un detalle administrativo enorme: en 1973 ya no había ventanilla

Esto es clave y casi nunca se cuenta. Cuando los cuatro tripulantes decidieron poner por escrito lo ocurrido, el Proyecto Libro Azul llevaba casi cuatro años cerrado. La Fuerza Aérea había echado el candado a finales de 1969, tras el informe encargado a la Universidad de Colorado que concluía que seguir estudiando el asunto no aportaría nada a la ciencia. Es decir: en octubre de 1973 no existía en Estados Unidos ningún organismo oficial al que mandar un informe de avistamiento. Ninguno.

De modo que Coyne y los suyos hicieron lo único que podían hacer dentro del sistema: consignaron el episodio como incidente de vuelo por la vía interna del Ejército, que es donde se anota cualquier cosa rara que le pase a un aparato. Un pájaro en la turbina, una avería, una interferencia. El expediente Coyne existe porque el Ejército tiene un impreso para lo que no cabe en ningún sitio, y alguien tuvo la sensatez de usarlo.

Ese vacío institucional explica también por qué la investigación seria del caso la acabó haciendo una organización privada. Hynek había fundado el Center for UFO Studies precisamente en 1973, harto de que el cierre de Libro Azul dejara el asunto entero en manos de la prensa sensacionalista. La ironía es de las buenas: el mismo año en que un cuerpo del Estado se queda sin canal para registrar esto, cuatro de sus militares protagonizan el caso mejor documentado de la década.

Un apunte sobre el error de estimación, que aquí es sistémico

Los seiscientos nudos del informe merecen la misma advertencia que las mil setecientas millas por hora de Kenneth Arnold: son una estimación, no una medición. Nadie a bordo tenía manera de conocer la distancia real al objeto, y sin distancia no hay velocidad. Un piloto experimentado estima mejor que un civil, desde luego, pero de noche, sin referencias de tamaño y con una luz aislada en un cielo negro, el mejor piloto del mundo se equivoca por un factor de diez sin despeinarse.

Lo digo porque es el vicio recurrente de todo el género: las cifras espectaculares suelen colgar de un supuesto invisible. Y quien quiera defender este caso hará bien en no apoyarse en la velocidad, que es blanda, sino en el altímetro, que es un instrumento y estaba encendido. Ahí es donde el expediente aguanta el peso.

La hipótesis del meteoro, o el escepticismo trabajando bien

Philip Klass, el escéptico profesional de referencia de aquellos años —un ingeniero de aviación con una capacidad envidiable para desmontar casos y una tendencia igual de notable a pasarse de frenada—, propuso la explicación más seria que se ha ofrecido: un bólido, un meteoro brillante. La fecha ayuda: a mediados y finales de octubre está activa la lluvia de las Oriónidas, cuyos meteoros son rápidos y a veces espectaculares.

La hipótesis explica bastante: la luz roja acercándose a velocidad enorme, el aspecto alargado si se está viendo una estela, la impresión de cercanía —los bólidos parecen siempre mucho más próximos de lo que están— y hasta el color verde, porque los meteoros con contenido de níquel dan verde. Explica bien la sorpresa y explica bien el pánico.

Lo que no explica es la duración. Un bólido dura segundos: dos, cinco, con suerte diez. La tripulación describió un episodio considerablemente más largo, con el objeto deteniéndose sobre el helicóptero. Y sobre todo no explica el altímetro. Un meteoro no sube dos mil pies un helicóptero.

HIPÓTESIS DEL BÓLIDO (KLASS)
Un meteoro brillante de las Oriónidas explica la luz roja de aproximación rápida, el aspecto alargado de la estela, la sensación de proximidad y el tono verdoso. Encaja con la fecha y con la reacción de sobresalto de la tripulación.
VS
LO QUE NO CUBRE
La duración del episodio, muy superior a la de un bólido; la detención aparente del objeto sobre el aparato; y, sobre todo, el ascenso de unos 1.800 pies con el mando colectivo abajo consignado en el informe oficial.

La otra explicación, la aburrida, la que casi nadie menciona

Voy a defender un rato la versión menos divertida, porque alguien tiene que hacerlo. El ascenso puede tener una explicación aeronáutica perfectamente terrestre: un piloto sobresaltado que tira instintivamente del colectivo, lo devuelve enseguida a la posición baja y no registra conscientemente el movimiento. La inercia de un Huey, con esa masa y esas palas, hace el resto. Un helicóptero que ha ganado energía en una maniobra brusca sigue subiendo un rato aunque el mando ya esté abajo.

Es una hipótesis razonable y no ofende a nadie: la memoria motora en situaciones de estrés es notoriamente mala. El problema es que se la estamos aplicando a un piloto con experiencia de vuelo militar que insistió durante años, ante compañeros de armas y ante investigadores, en que no había tocado el mando. Se puede pensar que se equivocaba. No se puede pensar que mentía sin aportar algo más que ganas.

EV-01Fiabilidad: ALTA
Impreso oficial del Ejército de EE. UU. con el relato del suceso, cumplimentado en noviembre de 1973 y firmado por los cuatro tripulantes del Bell UH-1H. Consigna las altitudes, la velocidad de aproximación estimada y la posición del mando colectivo. Es el documento central del expediente y su valor está en la vía por la que se generó: un procedimiento interno, no una declaración a la prensa.
EV-02Fiabilidad: MEDIA
Monografía de Jennie Zeidman para el Center for UFO Studies (1979), con entrevistas a la tripulación y a testigos localizados en tierra. Trabajo metodológicamente cuidadoso, aunque los testigos terrestres fueron identificados meses después del suceso y con el caso ya publicado.
EV-03Fiabilidad: BAJA
Comportamiento anómalo de la brújula magnética durante el episodio, referido por el piloto. No hay medición ni registro instrumental conservado; es una descripción posterior de la tripulación.

Y hay una tercera vía que tampoco conviene despachar: el tráfico militar de la zona. Ohio no es un desierto aeronáutico, y en 1973 había actividad aérea nocturna abundante. Un reabastecimiento en vuelo, una formación con luces de posición poco habituales o un ejercicio no anunciado pueden producir, a distancia y de noche, exactamente la impresión de una masa alargada con luces en los extremos. Nunca se ha identificado ningún vuelo que encaje, pero tampoco consta que alguien lo buscara con la energía suficiente y en el momento oportuno, que es cuando esas comprobaciones sirven de algo. Cincuenta años después, los registros de tráfico de una noche cualquiera de octubre de 1973 son un objeto casi arqueológico.

CONTEXTO: OCTUBRE DE 1973 FUE UN MES DE LOCOS
El caso Coyne no ocurrió en un mes tranquilo. Octubre de 1973 concentró una de las oleadas más intensas de la historia estadounidense, con el caso Pascagoula copando titulares una semana antes. En plena oleada, la atención selectiva se dispara y la prensa amplifica cualquier cosa. Eso obliga a ser más exigente, no menos, con lo que se acepta.

Por qué este expediente pesa distinto

Hay una asimetría que conviene entender. Cuando un civil cuenta que ha visto algo raro, la sociedad le pide pruebas. Cuando lo cuentan cuatro militares en un documento oficial, la sociedad no le pide pruebas: le pide silencio. El coste profesional de firmar un impreso diciendo que un objeto no identificado te ha barrido la cabina con una luz verde es, en la carrera de un oficial de la reserva, exactamente cero beneficios y varios riesgos.

Coyne fue después bastante más lejos de lo que le convenía: llegó a exponer el caso en foros públicos y mantuvo su versión hasta el final. Ninguno de los cuatro se desdijo. Ninguno montó negocio. El premio que recibieron, cinco mil dólares repartidos entre cuatro y patrocinado por un semanario de kiosco, es probablemente lo más pintoresco del expediente y también lo único que se parece a un incentivo.

Y queda el detalle que a mí me parece más elocuente y que suele pasar desapercibido: en el informe no hay ni una palabra sobre extraterrestres. Ni una. Se describe un objeto, unas luces, unas altitudes y una maniobra de evasión. La interpretación cósmica se la puso encima el resto del mundo. Ellos rellenaron un formulario.

Un testigo que dice «vi una nave» está interpretando. Un testigo que dice «el altímetro marcaba 3.500 pies» está declarando. La diferencia es todo el expediente.

Del helicóptero no queda gran cosa que decir. Terminó el vuelo, aterrizó en Cleveland, se cerró el plan de vuelo y alguien avisó al servicio de información aeronáutica, como manda el procedimiento. Después, cuatro hombres se fueron a su casa a las tantas y al mes siguiente se sentaron a rellenar un impreso. Todo el misterio del siglo XX cabe en ese trámite.

OSINT – Trazabilidad de fuentes

C
Reliability Score50/100 · Grade C
Ver desglose
  • +15 Tipo: oficial
  • +10 Entidad identificada
  • +10 Fecha de fuente
  • +5 Notas editoriales
  • +5 Nivel de verificación asignado
  • +5 Corroboración documentada
Tipo de fuente Oficial
Entidad / Origen Ejército de los Estados Unidos / 316º Destacamento Médico (Helicópteros Ambulancia)
Nivel de verificación V1 – Verificado oficial
Línea temporal
Fuente publicada
Publicado en BUFO
Notas editoriales OSINT

El nivel v1 se refiere a la existencia y el contenido del informe militar, no a la naturaleza del objeto observado.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Quiénes iban a bordo?
El capitán Lawrence J. Coyne al mando, el teniente Arrigo Jezzi de copiloto, el sargento primero Robert Yanacsek como jefe de aparato y el sargento primero John Healey como sanitario de vuelo. Todos del 316º Destacamento Médico de Helicópteros Ambulancia de la Reserva del Ejército de EE. UU.
¿Qué es exactamente lo anómalo del caso?
El ascenso. Tras el paso del objeto, el altímetro marcaba 3.500 pies cuando el aparato había descendido hasta 1.700 y el mando colectivo estaba en posición baja, la que ordena bajar. Ningún tripulante recordaba haberlo accionado.
¿Cuál es la explicación escéptica más sólida?
La de Philip Klass: un bólido brillante de las Oriónidas, activas a mediados y finales de octubre. Explica la luz roja de aproximación rápida, el aspecto alargado y el tono verdoso, pero no la duración del episodio ni el ascenso registrado.
¿Hubo testigos en tierra?
Sí, localizados por la investigadora Jennie Zeidman en el trabajo de campo posterior. Describieron desde una carretera de la zona un helicóptero y una luz interactuando. Su valor es limitado porque se identificaron meses después y con el caso ya en prensa.
¿Ganaron algo con esto?
Un galardón de 5.000 dólares repartido entre los cuatro, concedido por un panel patrocinado por un semanario estadounidense al informe considerado más valioso científicamente de 1973. Es el único incentivo identificable en todo el expediente, y llegó después.
METODOLOGIA OSINT
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