La signatura es la fecha. Ese es el primer detalle bonito de este documento: el Ejército del Aire numeró sus expedientes con el día del suceso en formato año-mes-día. 791111 es el 11 de noviembre de 1979. No hace falta índice, no hace falta buscador: si sabes cuándo pasó, sabes dónde está.
Y este es el expediente estrella de todo el fondo español. El del caso Manises: el vuelo comercial que aterrizó donde no tocaba y el Mirage que salió a medianoche.
Tres casos en una carpeta
Lo primero que sorprende al abrirlo es que no es un expediente, son tres. El de Valencia del día 11, el de Motril del día 17 y el de Madrid del día 28, tramitados juntos por su presunta relación.
Eso dice algo interesante sobre cómo pensaba la instrucción militar de la época: no vieron tres sustos sueltos, vieron un patrón en noviembre de 1979 y decidieron mirarlo junto. Es una decisión analítica correcta, aunque el resultado fuera el que fue.
El fondo incluye además material marcado como Bis, con fecha de desclasificación posterior al grueso del expediente. Es decir: el archivo no se abrió de una vez, se abrió por capas. Ese detalle administrativo es el que alimenta, con cierta lógica, la sospecha de expurgo que arrastra el caso desde los noventa.
Qué hay dentro
Un expediente español de este fondo tiene una estructura muy reconocible: parte inicial, orden de apertura de información, declaraciones de los testigos, comprobaciones solicitadas a otras unidades, y conclusiones del oficial instructor. Aquí, además, transcripciones de comunicaciones y documentación relativa a los contactos radar.
Avistamiento de fenómenos extraños en Valencia, Motril y Madrid
Documento · Signatura 791111 / 791117 / 791128 (Bis) — colección PGEA
Esa es la frase por la que este documento importa. No dice «era un globo». No dice «error de identificación». Dice, con la sequedad del castellano administrativo, que no se ha podido averiguar.
Cómo se consulta
Desde octubre de 2016 el fondo está digitalizado en la Biblioteca Virtual de Defensa, con licencia Creative Commons BY 4.0. No hace falta acreditación, ni petición razonada, ni carta de un director de medio: hace falta paciencia con el buscador del ministerio, que es de la vieja escuela.
El original en papel se conserva en la Biblioteca Central del Ejército del Aire y del Espacio, colección PGEA, con consulta en sala. Que es como decir que sigue existiendo un sitio en Madrid donde puedes tener en las manos el papel que un oficial rellenó en 1979 sobre unas luces en el Mediterráneo.
Un apunte sobre la sospecha de expurgo
Conviene decirlo aquí, en la ficha del documento, y no solo en el artículo: desde los noventa hay quien sostiene que este expediente salió mutilado. La acusación más audible es la de J. J. Benítez, que habla de censura y de páginas retiradas.
Mi criterio, que es el de la casa: la acusación es legítima en abstracto, porque el proceso lo gestionó la misma institución que había clasificado los papeles y nadie audita al auditor. Pero es una acusación que tiene carga de la prueba. El documento está disponible, numerado y con su tramitación a la vista. Quien afirme que faltan páginas puede señalar cuáles, cotejar la foliación y explicar qué se echa en falta. Cuarenta y siete años después, eso no lo ha hecho nadie con detalle.
Mientras tanto, lo que hay es lo que hay: un archivo militar que un Estado abrió sin estar obligado y que cualquiera puede leerse esta tarde.
OSINT – Trazabilidad de fuentes
La fecha exacta de desclasificación difiere entre fuentes según se refiera al grueso del expediente o al anexo marcado como Bis. Se ha optado por consignar el periodo del proceso en lugar de una fecha única no contrastada. El texto del bloque de documento parafrasea el contenido conclusivo, no reproduce el documento literalmente.