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Broken UFO Proyecto BROKEN UFO
First UFO picture taken by Paul Trent in McMinnville, Oregon, USA, 1950.
PÚBLICO EXP-00552 ABIERTO Avistamiento SECTOR: SEñALES Y RUIDO

McMinnville, 1950: las dos fotografías que el informe Condon no pudo tumbar

Un matrimonio de granjeros de Oregón hizo dos fotos en el patio de su casa. El estudio oficial que sirvió para cerrar Project Blue Book las declaró compatibles con un objeto real. Y luego llegaron las sombras del cobertizo.

RESUMEN OPERATIVO

El 11 de mayo de 1950, hacia las 19:30, Evelyn Trent observó un objeto metálico en forma de disco sobre la granja familiar cerca de Sheridan (Oregón) y su marido Paul tomó dos fotografías. Publicadas el 8 de junio en el periódico local y el 26 de junio en Life, se convirtieron en el par fotográfico más famoso del corpus. Los negativos originales, recuperados en 1967, fueron analizados por William K. Hartmann para el informe Condon, que los consideró compatibles con un objeto extraordinario real. Análisis posteriores de Sheaffer, Klass y el equipo IPACO sostienen que se trata de una maqueta suspendida de un tendido eléctrico.

1
Que se afirmaQue dos granjeros de Oregón fotografiaron un objeto discoidal metálico de decenas de metros de diámetro, y que el análisis oficial encargado por la Fuerza Aérea encontró todos los factores examinados compatibles con esa afirmación.
2
Que evidencia existeDos negativos originales con cadena de custodia documentada; análisis fotométrico de William K. Hartmann publicado como caso 46 del informe Condon (1968); cobertura del McMinnville Telephone-Register de 8 de junio de 1950 y de la revista Life de 26 de junio de 1950; análisis geométrico del equipo IPACO (2013).
3
Que dudas siguen abiertasLa lectura de sombras del cobertizo situaría la escena por la mañana y no al atardecer, en contradicción con el testimonio. Hay un tendido eléctrico inmediatamente por encima del objeto del que podría pender una maqueta, posibilidad que el propio Hartmann consignó en 1968. El análisis de 2013 afirma detectar el hilo de suspensión, pero no ha sido revisado de forma independiente equivalente.
8 min
1.674 palabras
Sheridan, condado de Yamhill, Oregón, EE. UU.
V3 - Plausible / pendiente Fuente: Universidad de Colorado / proyecto Condon; prensa de Oregón
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MISSION DEBRIEF EXP-00552

Resumen ejecutivo del expediente. Todo lo esencial antes de profundizar.

Ficha tecnica

Codigo EXP-00552
Clasificación PÚBLICO
Estado ABIERTO
Tipo Avistamiento
Fecha incidente 11/05/1950
Ubicación Sheridan, condado de Yamhill, Oregón, EE. UU.
Coordenadas 45.0987, -123.3959
Fecha apertura 03/09/2026
Ultima revision 03/09/2026

OSINT - Trazabilidad

Verificacion: V3 - Plausible / pendiente Fuente: Archivo Entidad: Universidad de Colorado / proyecto Condon; prensa de Oregón
Fecha apertura 03/09/2026
Fecha incidente 11/05/1950
Estado ABIERTO

Hay fotografías que envejecen mal y hay fotografías que envejecen despacio. Las dos que hizo Paul Trent el 11 de mayo de 1950 desde el patio de su granja llevan setenta y seis años envejeciendo despacio: siguen siendo nítidas, siguen siendo raras y siguen sin tener una explicación que convenza a todo el mundo. Lo cual, en este oficio, es casi un récord.

También son el único caso al que un estudio pagado por la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, y escrito por gente que iba a lo suyo, dedicó una frase que todavía escuece. Vamos a ordenarla, y vamos a ordenar también lo que vino después, que es menos glamuroso y bastante más incómodo.

PÚBLICOREF: BUFO/TRENT-1950
Fecha11 de mayo de 1950, hacia las 19:30 hora local
Lugargranja de los Trent, cerca de Sheridan, condado de Yamhill, Oregón
Distancia a McMinnvilleunos 21 km al suroeste
TestigosPaul Trent y Evelyn Trent, matrimonio de granjeros
Materialdos negativos, tomados con segundos de diferencia
Primera publicaciónMcMinnville Telephone-Register, 8 de junio de 1950, portada
Difusión nacionalInternational News Service; revista Life, 26 de junio de 1950
Análisis oficialinforme Condon, 1968, caso 46, a cargo de William K. Hartmann
Paradero de los negativoslocalizados en los archivos de UPI en 1967, devueltos a los Trent en 1970
Estadosin resolver; con hipótesis de fraude sólidas y no concluyentes

Lo verificable, primero: unos conejos, una cámara y dos disparos

Los Trent eran granjeros. No conferenciantes, no aficionados a la astronomía, no gente con una organización detrás. Aquella tarde de mayo, Evelyn Trent estaba en el patio dando de comer a los conejos cuando vio un objeto metálico con forma de disco acercándose despacio desde el nordeste. Llamó a su marido. Paul salió de casa, entró otra vez a por la cámara, comprobó que tenía carrete, volvió a salir y disparó dos veces antes de que aquello se marchara hacia el oeste.

Ese ir y venir es un detalle importante y suele contarse mal. No fue un fogonazo instantáneo: hubo tiempo. Los dos negativos muestran el objeto en posiciones ligeramente distintas, con el mismo tendido eléctrico y el mismo cobertizo al fondo. Es un par fotográfico, no una imagen suelta, y eso permite medir cosas.

Y ahora el detalle que a mí me interesa, porque es de los que dicen algo sobre la gente. Los Trent no llamaron a nadie. Terminaron el carrete —quedaban fotos— y lo llevaron a revelar cuando les vino bien, semanas después. La historia salió porque las copias acabaron enseñándose en el pueblo y un banquero local se lo contó a un periodista del Telephone-Register. No hay comunicado, no hay agente, no hay nadie vendiendo nada. Para tratarse del supuesto fraude fotográfico más rentable de la historia del asunto, sus autores tardaron casi un mes en enseñarlo y no cobraron por ello.

1950-05-11

Las dos fotografías

Evelyn Trent ve un objeto metálico en forma de disco acercándose desde el nordeste a la granja familiar, cerca de Sheridan (Oregón). Paul Trent toma dos fotografías con segundos de diferencia antes de que el objeto se aleje hacia el oeste.

1950-06-08

Portada en el periódico local

El McMinnville Telephone-Register publica la historia en primera página bajo el titular «Por fin: fotografías auténticas de un platillo volante». Las imágenes pasan al International News Service y se difunden por todo el país.

1950-06-26

Life

La revista Life publica versiones recortadas de las dos fotografías, junto a una imagen de Paul Trent con su cámara. El caso se hace internacional.

1967

Aparecen los negativos

Los negativos originales, dados por perdidos, se localizan en los archivos de United Press International, que había absorbido al International News Service. Su recuperación permite por fin un análisis serio.

1968

El informe Condon, caso 46

El astrónomo William K. Hartmann analiza el par fotográfico para el estudio de la Universidad de Colorado y concluye que todos los factores examinados resultan compatibles con la presencia de un objeto extraordinario. Deja constancia, no obstante, de la hipótesis del modelo colgado de un hilo.

1970

Devolución

Los negativos vuelven a manos de los Trent.

1980-1990

La contraofensiva escéptica

Philip J. Klass y Robert Sheaffer sostienen que las sombras del cobertizo corresponden a una hora de la mañana y no del atardecer, y proponen que el objeto es un retrovisor exterior de vehículo colgado del tendido.

2013-04

El análisis IPACO

Un equipo francés especializado en análisis fotográfico publica un estudio geométrico que concluye que se trata de una maqueta suspendida de un hilo del tendido eléctrico.

La frase del informe Condon que nadie esperaba

Conviene situar el contexto. El informe Condon fue el estudio que sirvió a la Fuerza Aérea para cerrar Project Blue Book. Su conclusión general fue demoledora: veintiún años de estudio del fenómeno no habían aportado nada al conocimiento científico y no había motivo para seguir. Ese es el documento. Y dentro de ese documento, en el caso número 46, el astrónomo William K. Hartmann escribió lo contrario.

Traducido —y lo señalo, porque es traducción libre y el original está en inglés—, Hartmann dejó escrito que este es uno de los pocos informes ovni en los que todos los factores investigados, geométricos, psicológicos y físicos, parecen compatibles con la afirmación de que un objeto volador extraordinario, plateado, metálico, en forma de disco, de decenas de metros de diámetro y evidentemente artificial, voló a la vista de dos testigos.

El documento que enterró el estudio oficial del fenómeno contiene, en su página cuarenta y seis, la mejor frase que ningún organismo ha escrito jamás a favor de una fotografía ovni.

Ahora, la parte que se cita bastante menos y que forma parte del mismo análisis: Hartmann consignó también que no podía descartar que el objeto fuese un pequeño modelo suspendido del tendido cercano mediante un hilo no resuelto por la emulsión. Es decir, que el propio autor de la frase famosa dejó por escrito la hipótesis que treinta años después iba a llevarse el caso por delante. No fue ingenuo. Fue honesto.

De un semanario de condado a la revista más leída del mundo, en dieciocho días

La difusión del caso es casi tan interesante como el caso. El 8 de junio de 1950, el McMinnville Telephone-Register, un semanario de condado con una tirada modesta, abrió su portada con las dos fotografías y un titular que ya venía con el interrogante puesto: por fin, fotografías auténticas de un platillo volante. Ese signo de interrogación, en 1950, era casi un acto de valentía profesional.

De ahí saltó al International News Service, una de las tres grandes agencias norteamericanas, y de la agencia a todo el país. El 26 de junio, dieciocho días después, la revista Life publicaba las imágenes recortadas junto a un retrato de Paul Trent sosteniendo su cámara. Life en 1950 era el aparato de difusión visual más potente del planeta. Un matrimonio que no había llamado a nadie acabó, en menos de tres semanas, en las mesas de café de media América.

Y aquí ocurre el desastre archivístico que define el caso durante diecisiete años: los negativos se fueron con la agencia y no volvieron. Los Trent se quedaron con copias. Cualquier análisis serio entre 1950 y 1967 tuvo que trabajar sobre reproducciones de reproducciones, que es como intentar peritar una firma a partir de un fax. Cuando en 1967 alguien se molestó en buscar en los archivos de United Press International —que se había comido al INS por el camino— los negativos aparecieron. Solo entonces empezó el caso de verdad.

POR QUÉ IMPORTA EL NEGATIVO
En análisis fotográfico, la copia impresa pierde información en cada generación: rango dinámico, grano, densidades. La medición de la distancia a la que estaba un objeto depende de comparar el velo atmosférico entre el objeto y el fondo, y ese dato solo sobrevive en el negativo. Diecisiete años de discusión sobre las fotos Trent se hicieron, literalmente, sin los datos necesarios para discutirlas.

Lo que puede ser (sin necesidad de marcianos)

  • Una maqueta colgada del tendido. Es la hipótesis dominante hoy. En el encuadre hay cables eléctricos justo por encima del objeto. Un modelo pequeño suspendido de un hilo fino, a pocos metros de la cámara, produce exactamente esa silueta y explica la ausencia de detalle superficial.
  • Un retrovisor exterior de camioneta. Propuesta de Philip J. Klass y Robert Sheaffer. La forma del objeto —una cúpula sobre un disco con un mástil lateral— recuerda a un espejo retrovisor de la época visto desde abajo. No es una ocurrencia: es una identificación morfológica concreta y comprobable.
  • El problema de las sombras. El argumento más fuerte contra los Trent. Sheaffer sostuvo que la iluminación del cobertizo del fondo corresponde a una mañana, no a las siete y media de la tarde de un día de mayo en Oregón. Si eso es correcto, el testimonio es falso en un punto que no admite error de memoria.
  • La réplica a las sombras. Otros analistas han contestado que el cielo estaba cubierto, que la luz difusa complica la lectura de sombras y que el brillo del cobertizo puede deberse a la reflectancia del material. El debate sigue abierto y depende de detalles de la copia que se examine.
  • Una identificación mundana no hallada. Siempre cabe. Pero es la peor de las hipótesis aquí, porque el objeto no se parece a ningún artefacto aéreo de 1950 y porque los dos negativos son consistentes entre sí.
LO QUE SOSTIENE EL CASO
Dos negativos originales recuperados y analizables, no copias. Un análisis fotométrico oficial que consideró compatibles todos los factores examinados. Testigos sin organización detrás, sin beneficio económico y que tardaron semanas en dar el paso. Coherencia interna entre las dos tomas.
VS
LO QUE LO HUNDE
Un tendido eléctrico justo encima del objeto, del que podría colgar una maqueta. Una lectura de sombras que sitúa la escena por la mañana y no al atardecer. Un análisis geométrico de 2013 que afirma detectar el hilo de suspensión. Y la propia advertencia de Hartmann, escrita en 1968, de que no podía descartar el modelo colgado.

El problema de fondo: una fotografía no es una prueba, es un indicio con buena prensa

Aquí hay que decir algo antipático. Durante décadas, el caso McMinnville se ha usado como el argumento de cierre en cualquier discusión: ya, pero están las fotos de los Trent. Y las fotos de los Trent son extraordinarias en el sentido literal de la palabra, pero no son una prueba. Una fotografía documenta que algo estaba delante del objetivo. No documenta a qué distancia estaba, ni de qué tamaño era, ni si colgaba de un hilo. Todo eso hay que deducirlo, y las deducciones dependen de supuestos.

El caso ha ido perdiendo terreno precisamente porque los análisis fueron mejorando. En 1968, con las herramientas de 1968, Hartmann midió densidades en el negativo y encontró indicios de que el objeto estaba lejos. Con las herramientas de 2013, el equipo de IPACO reexaminó el par y llegó a la conclusión contraria. Yo no tengo criterio técnico para arbitrar ese pleito, y quien diga que lo tiene sin haber trabajado los negativos, tampoco. Lo honesto es consignar que el peso de la opinión especializada se ha desplazado hacia el fraude sin haber llegado nunca a una demostración cerrada.

Hay además un argumento sociológico que se usa mucho y que conviene desmontar un poco: el de que unos granjeros de Oregón en 1950 no tenían la sofisticación necesaria para montar un fraude así. Es falso y además es un poco clasista. Colgar un objeto de un cable con un hilo de coser y fotografiarlo desde abajo no requiere sofisticación ninguna: requiere media hora y ganas. El fraude fotográfico ovni es, técnicamente, de los más baratos que existen. Lo que hace falta no es talento, es intención.

Y al revés: el argumento de que los Trent eran unos paletos que confundieron un retrovisor con una nave tampoco se sostiene. Evelyn describió un objeto en movimiento acercándose desde una dirección concreta antes de que su marido cogiera la cámara. O eso es cierto, o es mentira. No es un error de percepción: es un relato con secuencia. Los dos extremos del debate llevan setenta y seis años tratando a los testigos como si fueran tontos, cada uno a su manera.

EV-01Fiabilidad: ALTA
Los dos negativos originales existen, se localizaron en los archivos de United Press International en 1967 y se devolvieron a los Trent en 1970. El material analizado no es una copia de segunda generación, lo que sitúa a este caso por encima de la práctica totalidad del corpus fotográfico.
EV-02Fiabilidad: MEDIA
Análisis fotométrico de William K. Hartmann para el estudio de la Universidad de Colorado (1968), compatible con un objeto distante y de gran tamaño. El propio autor consignó la hipótesis alternativa del modelo suspendido.
EV-03Fiabilidad: MEDIA
Análisis geométrico del equipo IPACO (2013), que concluye que se trata de una maqueta suspendida de un hilo. Contradice al anterior y utiliza herramientas más modernas, pero no ha sido objeto de una revisión independiente equivalente.

Por qué este caso no se muere

Por dos motivos, y ninguno tiene que ver con discos plateados.

El primero es documental: es el único caso fotográfico del corpus clásico en el que se conservan los negativos originales, se conoce su cadena de custodia y se han analizado dos veces con cincuenta años de diferencia. Eso, en un campo donde lo normal es discutir sobre un JPEG reenviado catorce veces, es un lujo.

El segundo es humano. Paul y Evelyn Trent murieron con un año de diferencia, ella en 1997 y él en 1998, sosteniendo lo mismo que habían dicho en 1950. Nunca escribieron un libro, nunca dieron una conferencia de pago, nunca ampliaron el relato. Eso no demuestra que dijeran la verdad —hay fraudes que se sostienen toda la vida, y el orgullo es un combustible excelente—, pero rompe el patrón habitual del embaucador, que casi siempre acaba estirando la historia. Los Trent no la estiraron nunca. Se quedaron con dos fotos y una tarde de mayo.

Dos granjeros, unos conejos por dar de comer y una cámara con carrete a medias. Setenta y seis años después seguimos midiendo sombras en el cobertizo del fondo, que es donde en realidad se juega el caso. La historia del fenómeno tiene esto: siempre acabas discutiendo del cobertizo.

OSINT – Trazabilidad de fuentes

C
Reliability Score47/100 · Grade C
Ver desglose
  • +12 Tipo: archivo
  • +10 Entidad identificada
  • +10 Fecha de fuente
  • +5 Notas editoriales
  • +5 Nivel de verificación asignado
  • +5 Corroboración documentada
Tipo de fuente Archivo
Entidad / Origen Universidad de Colorado / proyecto Condon; prensa de Oregón
Nivel de verificación V3 – Plausible / pendiente
Línea temporal
Fuente publicada
Publicado en BUFO
Notas editoriales OSINT

La frase de Hartmann se ofrece en traducción libre al castellano y se acompaña siempre de su segunda parte, la hipótesis del modelo suspendido, que se cita mucho menos. No se atribuye a los Trent ninguna declaración entrecomillada por no disponer de transcripción verificada. La hora exacta de las 19:30 procede del relato de los testigos, que es precisamente el punto que la lectura de sombras pone en duda. Las coordenadas son aproximadas al término municipal, no al emplazamiento exacto de la granja.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Qué muestran las fotografías de McMinnville?
Un objeto discoidal con una cúpula y un mástil lateral, fotografiado dos veces con segundos de diferencia sobre la granja de Paul y Evelyn Trent, cerca de Sheridan (Oregón), el 11 de mayo de 1950.
¿Qué dijo el informe Condon sobre ellas?
En el caso 46, el astrónomo William K. Hartmann escribió que era uno de los pocos informes en los que todos los factores investigados resultaban compatibles con la presencia de un objeto extraordinario, metálico y artificial. En el mismo análisis dejó constancia de que no podía descartar una maqueta colgada de un hilo del tendido cercano.
¿Son un fraude?
No está demostrado, pero es la hipótesis más probable a día de hoy. Robert Sheaffer sostiene que las sombras corresponden a la mañana y no al atardecer, y un análisis geométrico de 2013 afirma identificar el hilo de suspensión de una maqueta.
¿Se conservan los negativos?
Sí. Se dieron por perdidos durante años, aparecieron en 1967 en los archivos de United Press International y se devolvieron a los Trent en 1970. Es el único caso fotográfico clásico con esa cadena de custodia.
¿Ganaron dinero los Trent con las fotografías?
No consta que obtuvieran beneficio económico relevante. No escribieron libros ni dieron conferencias de pago, y mantuvieron la misma versión hasta su muerte, en 1997 y 1998.
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Señal estable Cifrado: E2E Proto: BUFO/1.0